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sábado, 26 de marzo de 2016

DEADPOOL (2016)

Recuerdo cuando en el 2009 se anunció que Disney compraba Marvel Comics ¡Qué escandalo! ¡Un sacrilegio! Los fanáticos pronosticaban que las películas venideras tendrían princesas como heroínas, casi auguraban que los X-Men se convertirían en el Club de Mickey Mouse y ni por asomo se les daba el privilegio de la duda.

El caso es que, a la fecha se han producido con el sello Disney ya varias cintas basadas en comics, unas afortunadas como X Men: Días del futuro pasado (2014), otras no tanto como El sorprendente Hombre Araña (2012), unas deplorables, véase Los cuatro fantásticos (2015) y algunas sorpresas como Guardianes de la galaxia (2014). Precisamente ésta última llamó la atención, tanto de los amantes como de los no fanáticos del cine de superheroes al ser una propuesta con un giro socarrón, que no se tomaba así misma en serio. La película, cuyos personajes no gozaban del reconocimiento popular de Superman, Batman, Spiderman y un largo etcétera, rompió record de taquilla superando a El sexto sentido (1999). Imposible que Disney no se diera cuenta de que había encontrado la gallina de los huevos de oro, en un público que cansado de los encapuchados oscuros pedía a gritos historias con menos profundidad y más relajo ¿Quién entiende a la gente?

Lo anterior, fue el detonante para que alguien de inmediato pusiera en marcha un proyecto de similares alcances. Para ello, corrieron con la suerte de que ya existía en el papel el personaje idóneo, solo era cuestión de retomarlo y de no cambiar su perfil en lo absoluto, su nombre: Deadpool. Un anti-héroe que alguna vez vi peleándose con Spiderman en las historietas, pero del cual hasta hace poco comencé a conocer más detalles, un tipo que al igual que el arácnido, gusta de hacer bromas y decir chistosadas mientras está en medio del conflicto, con la diferencia de que su irreverencia no tiene límites.

La película dirigida por Tim Miller desde la secuencia de créditos avisa que estamos ante un producto en donde no habrá seriedad en ningún momento. En los primeros segundos ya vemos una auto-parodia del protagonista Ryan Reynolds, quien también es el productor. Inicio trepidante al estilo Matrix, Deadpool haciendo gala de sus poderes, el hombre de rojo dando piruetas, diciendo chistes, volando los sesos de sus enemigos, más chistes, desenfundando las espadas, y continúan los chistes ahora mirando hacia el espectador como lo hace en las viñetas del comic. Y después de 10 minutos en que uno ha aceptado para bien o para mal seguir viendo la película, nos cuentan por medio de flashbacks la historia de amor de Wade (verdadero nombre de Deadpool) y su posterior transformación por medio de unos experimentos mutantes. Se nota a leguas, que todo está planeado para ser lo más incorrecto y transgresor posible, una especie de guiño dirigido a quienes pensaban que Disney no se atrevería a ofrecer historias "más adultas" (¿?), hecho que por un lado, yo pondría en tela de juicio porque los chistes escatológicos, el lenguaje vulgar y las escenas sexuales son más propias del cine de los Wayans y Adam Sandler, ese que le gusta tanto a algunos adolescentes. El supuesto humor inteligente se administra a cuenta gotas, si se trata de un espectador al que las referencias a otras cintas del genero le causan gracia, va a salir encantado porque éstas abundan de principio a fin, de lo contrario solo reirá con una que otra bobería y eso sin ponerse en plan exigente. 


Pero bueno, si se consigue no quedarse dormido mientras el héroe habla sin parar, también se pueden disfrutar algunas escenas de acción que no defraudan a los fanáticos del gore; mucha sangre, empalados, auto-mutilados, descoyuntados, quemados, etc, por esa parte se entiende perfectamente, que tanto se haya polemizado sobre su clasificación, aunque todavía está lejos de sus símiles orientales. 

Otro punto a favor de la película, es la fidelidad que guarda con el comic, el traje es idéntico y cuando Reynolds asume la identidad de Deadpool, casi todo el tiempo trae la capucha puesta, crítica que se le ha hecho a infinidad de superhéroes que se la quitan a las primeras de cambio para explotar la imagen del actor que los interpreta. 

Película que seguramente disfrutarán todos los incondicionales de Deadpool, mismos que ya esperan la secuela. Yo con ésta tuve suficiente.